Mi buen amigo Jose, de Disopol, me hace llegar esta noticia sobre la oferta de blogs gratis en BlogHispano, un nuevo servicio basado en una herramienta que todos defienden como mucho más professioná que Blogger, como es WordPress. Me parece buena noticia porque conozco el servicio de hosting que da la empresa de don José y me parece francamente bueno, especialmente en un aspecto que valoramos sumamente muchos que queremos comunicar algo, pero sufrimos un desconocimiento crónico acerca de las múltiples trampas interneteras existentes: la atención personalizada y el no cejar en el empeño hasta no haberte solucionado la papeleta, si ello es humana y técnicamente posible.
Así que les dejo el enlace para que prueben y trasteen quienes saben hacerlo, que yo me pondré en manos de mi amigo y a ver qué me cuenta acerca de si es viable salir de esta miasma de Blogger y cómo hacerlo sin morir en el intento.
lunes 12 de mayo de 2008
Blogs gratis con WordPress en BlogHispano
Sobre Coslada, con información
Gran movida en Coslada, gran operación judicial y policial contra miembros de otra estructura policial diferente. Lean aquí una de las pocas notas con fundamento, bien informadas y de primera mano, que se pueden encontrar en los blogs de aquí y de allá. Gracias don Javierm.
Hablemos del Sahara para hablar del Sahara
Parece que Rivas Vaciamadrid ocupa el ojo de uno de esos temibles huracanes que tan frecuentemente asolan costas de otros países. Debe ir ya por la tercera o cuarta vez que desde las filas de la derecha se acusa, abierta o veladamente (en este último caso que voy a comentar, veladamente), al gobierno municipal de organizar o facilitar un evento en el que participan de manera protagonista unos músicos que tienen entre las letras de sus canciones, alguna que alaba a ETA.
En el más reciente caso, la UJCM pidió al Ayuntamiento que les prestara un local donde realizar un concierto en solidaridad con el pueblo saharaui. El gobierno municipal se lo concedió y la UJCM anunció la actuación de un grupo llamado Banda Bassotti, italiano, que tiene entre sus canciones una con una letra en la que hacen un claro y desmesurado panegírico de ETA.
La letra de esta canción es de lo más truculento y cínico que he escuchado. La reproduzco con el fin de que puedan ustedes valorarla:
"(...)¡Te vitoreamos, y tú eres el brazo del pueblo!
¡Grande es tu fuerza, el pueblo está protegido!
¡Te vitoreamos, y tú eres el brazo del pueblo!
¡Grande es tu fuerza, el pueblo está protegido! (...)"
Se trata del estribillo de la pieza, y el cinismo que le achaco está relacionado tanto con el hecho de que Banda Bassotti crea que ETA es el brazo del pueblo (vasco, supongo), como de que esté convencida de que el mismo está protegido por la banda terrorista. ¡Menuda protección...!
Y ahora viene lo sabroso del caso. Al igual que hace unos años hiciera el PP, el único concejal que la candidatura de Ciudadanos de Rivas obtuvo en las últimas municipales (candidatura de gente escindida del PP) se ha lanzado a flirtear con la idea de que el gobierno municipal estaba acogiendo a un grupo proterrorista. Lanzada la bola de nieve por las empinadas cuestas de las redacciones de los periódicos, éstos han acudido puntuales a su cita con el morbo y han magnificado el caso, dándole unos vuelos que objetivamente no tiene.
El resultado es que el gobierno de IU-PSOE se ha creído en la obligación de cancelar la autorización que había concedido a UJCM para que realizara su concierto en el local municipal. UJCM ha acusado al gobierno municipal de ceder al chantaje de la derecha y de coartar la libertad de expresión, y la blogosfera tiene un tema más sobre el que hablar durante unos días.
Yo creo que, vista la letra de la canción, Banda Bassotti no debería actuar en un local municipal de un lugar gobernado por IU, o por IU y el PSOE. Estas elegías a una organización terrorista ofenden bastante, la verdad, y si se hacen en un local privado, mal está, pero es más aceptable, y sería más discutible si se trata o no de una coerción a la libertad de expresión el hecho de ilegalizar un concierto así. Pero en un local municipal, es comprensible que no se conceda permiso. No hay que olvidar que IU y el PSOE están nítidamente en contra de ETA y lo que representa la organización terrorista.
Además, hay una faceta sobre la que no oigo hablar, y es la irresponsabilidad que en mi opinión han demostrado los miembros de UJCM al traer a un grupo musical tan polémico para amenizar un acto de solidaridad con el pueblo saharaui. ¿Qué tiene que ver la letra de esta canción con el pueblo saharaui? Y sé que no será esa la única canción que canten, e incluso es posible que tengan otras letras directamente referidas al Sahara. Pero hay que saber que estando ésta presente, las demás van a olvidarse. ¿Creen de verdad que gracias a esto se va a hablar de la situación en el Sahara?
martes 6 de mayo de 2008
Otro futuro incierto
Apoyando, como puede verse en la columna de la derecha, dos iniciativas que tienen que ver con el correcto uso del lenguaje, la presentación que les pongo a ustedes aquí me ha producido varios sentimientos. El primero, de sorpresa; el segundo, de risa; el último, de pavor.
Como todo chiste, es necesariamente exagerado, pero la cuestión no está en saber cuánto de exagerado es lo que dice, sino si las cosas van o no por el camino que las diapositivas nos presentan.
Y yo creo que sí, que va por ahí y que es posible entrever otro aspecto con futuro incierto.
lunes 5 de mayo de 2008
Los discretos números de Público

Hoy nos cuenta el diario Público cuáles son sus números en el último Estudio General de Medio (EGM). Unos números tremendamente discretos, por cierto, a pesar de que los editores pretenden a toda costa disfrazarlos de éxito, aunque moderado.
Así, por ejemplo, destacan en los segundos titulares que Público es el diario de pago más leído por mujeres, y utilizan a conveniencia la encuesta sobre el perfil de sus lectores para añadir que un 49% de éstos cuenta entre 25 y 44 años, mientras que esa franja en el caso de otros diarios se situa en torno al 41%. La diferencia no sería en sí misma excesivamente reseñable, pero es que además esa franja no existe como tal, sino que para crearla Público junta los dos tramos de edad cuya suma arroja un resultado más diferenciador. Si se añadiese la franja de los 44 a los 54 años (no sé por qué ha de considerarse joven un lector de 44 años y no uno de 54), el diario de Jaume Roures tendría situado en ese tramo global a un 67% de sus lectores, pero el resto contaría en el mismo segmento con un 62%, diferencia mucho menor. En cuanto a que sea el diario con mayor porcentaje de lectoras entre el total de quienes lo leen, no sé qué virtudes pretenden hacer derivar de ello, como no sabría qué decir si me asegurasen lo contrario.
Más allá de ello, lo que me parece más relevante de los datos del EGM es que de los 180.000 parcos ejemplares que lleva casi siete meses vendiendo diariamente de media, 100.000 los vende en Madrid y 21.000, en Barcelona. Es, pues, un periódico gran urbano. Falta que nos permitan saber cómo se distribuyen por días de la semana esos 180.000 ejemplares, porque me atrevo a apostar que los viernes, sábados y domingos (pero especialmente, los viernes, que es cuando lleva varios meses regalando película) es cuando hace su agosto.
Otro dato que me falta es la audiencia en Internet (la verdad es que no sé si el EGM lo refleja), donde tengo la sensación de que probablemente las diferencias entre el diario dirigido por Nacho Escolar y otros grandes diarios, se acorta.
Pero sea como fuere, Público es, en mi opinión, otra opción fallida para la izquierda más radical, pero probablemente un experimento con ciertas dosis de éxito para la más institucional y moderada. Creo que el diario, haciendo honor a los rumores que acompañaron su salida, ha sido descaradamente progubernamental cuando tocaba serlo y en los temas en que más necesario era cerrar filas. Su existencia no ha obligado a El País a modificar sensiblemente su actitud hacia el PSOE, pero sí que puede haber ayudado a frenar la tendencia al distanciamiento entre ese partido y el diario de los Polanco que se observaba desde hacía tiempo. Y esa puede haber sido la medida de su éxito.
Particularmente, comencé a comprarlo en exclusiva con cierta ilusión y duré aproximadamente una semana. Durante otro mes, día arriba, día abajo, continué comprándolo a la par que El País (creo haber mencionado en algún sitio que la opinión de mi buen amigo don Ricardo de que la intención de Roures era sacar un periódico que la gente comprase además y no en lugar de El País, era muy acertada). Últimamente, sólo lo compraba los viernes, por la peli. Ahora, ni siquiera eso.
Pocas cosas hay más desalentadoras que comprobar que un diario en el que has puesto ciertas esperanzas, se va convirtiendo en un instrumento poco menos que inútil. ¡Cuesta tanto sacar una cabecera a la calle...!
jueves 1 de mayo de 2008
Socialismo o barbarie
No lo puedo evitar. Cada día voy deprimiéndome más y viéndolo todo cada vez más negro.
Me explico.
Hace seis años, cuando estaba a pocos meses de ser padre, me planteaba intermitentemente (como creo que harán casi todos, si no todos, los padres que van a serlo por primera vez) el futuro de mi hijo aún no nacido. Proveniente de una cultura de izquierda materialista que tiene a gala anteponer la razón al corazón, no podía por menos de sentirme escéptico respecto a ese futuro, por cuanto la policrisis (término que, como Cela en su breve actuación en la película La colmena, le regalo a quien la quiera usar) que ya entonces se adivinaba era de tal envergadura, que daba yo en creer que la actual civilización iba a pique y que a mi hijo, llegado el momento, tendría que aconsejarle que no fuese, a su vez, padre, por cuanto seguramente a mi nieto o nieta le íbamos a dejar entre todos un planeta en putrefacción y una vida muy oscura.
Con el transcurso de tan sólo dos o tres años más, la marcha de los acontecimientos me hizo pensar que debería modificar mi futuro discurso a mi hijo, y en vez de limitarme a señalarle la conveniencia de no tener él los suyos para no dejarlos en un mundo en descomposición, lo que tendría que avisarle sería de su más que probable necesidad de enfrentarse él mismo a tan lastimosa situación.
Pero en estos días estoy teniendo que modificar una vez más mis temores. Ahora me veo en la necesidad de pensar que seré yo mismo quien alcanzará a ver la caída de la civilización. El fin del mundo al que me refería en una entrada reciente. Y quizás no en el fin de mis días, sino probablemente mucho antes. Digamos en unos diez o quince años más. Pánico me da pensar en ello, pero por otro lado no puedo evitar el intento de adivinar cuáles serán los pasos que nos llevarán a la pesadilla y en qué orden irán dándose.
Y, créanme, no hay posibilidad práctica de evitar la catástrofe. Queda por ver si se dará bajo la forma de guerras abiertas y masivas que enfrentarán a los habitantes de países pobres, caídos directamente en la miseria, con los de los países ricos (es decir, lo que ya hoy se da, pero con dimensiones mucho mayores); o será el definitivo desvarío del clima y sus consecuencias geográficas inimaginables; o si se tratará de la aparición de multitud de enfermedades epidémicas mortales y rápidas; o si se conjugará todo ello para formar un mosaico tétrico de confusión y muerte. Pero la catástrofe se dará.
Podría, quizás, haber alguna posibilidad de, por un lado, limitar los daños de estos efectos, y, por otro, de procurar una posibilidad de futuro más coherente. Pero es sumamente dudoso que tal posibilidad se materialice, por cuanto dependería de la radicalidad y rapidez con que se abandonase el actual modelo socioeconómico y se adoptara otro del que quedara desterrado el principio del beneficio privado como motor fundamental de la iniciativa. Un modelo que, sin dejar totalmente arrinconado ese beneficio privado, pero manteniéndolo tan sólo a nivel de premio adicional, antepusiera no obstante el beneficio común y el reparto igualitario de la riqueza existente a cualquier otro criterio. Un modelo que comprendiese la necesidad de recortar drásticamente el consumo del primer mundo, no sólo para permitir un equilibrio ecológico de otra manera imposible de lograr, sino también para permitir que teniendo los más ricos menos cosas, puedan tener más los más pobres.
¿Que les suena? Naturalmente que les suena. Es que sigue ahí, presente, y ahora más que nunca, la necesidad de hacerlo realidad. Si alguna vez se acuñó una frase afortunada, fue aquella de "socialismo o barbarie". Y ya tenemos pie y medio en esta última.
Amanece, que no es poco
Doy la bienvenida a esta mi bitácora a otro don Antonio, persona a la que envidio profundamente dada su condición de prejubilado (creo que es así, no sé si técnicamente es ese el término). Conozco al autor de la bitácora Amanece que no es poco desde hace varios años y sé que en el terreno sindical y en el político ha dado de sí mucho más que otros. Es, pues, un placer contar con él entre mis recomendados (en el buen sentido).
Bienvenido y un saludo.
martes 29 de abril de 2008
Comienza el fin del mundo
Uno esperaría que los pulsos se parasen y la respiración se contuviese, atenta al mínimo aleteo de la mosca. Esperaría que desde la tercera ventana del piso treinta y seis del rascacielos neoyorquino, toda ella de cristal color ahumado, el parlamento monocorde del director general dirigiéndose a sus ejecutivos se detuviese en medio de la frase relativa a los beneficios. Esperaría incluso que el bedel del Congreso quedara como petrificado, con su vaso de agua en la mano y el paso a medio dar en dirección al señor diputado en uso de la palabra, también ahora interrumpida, en la tribuna.
Uno esperaría que sólo se oyese la voz del suizo Jean Ziegler, investido con los ropajes oficiales de Relator de la ONU, diciendo alto y claro que la "política aberrante" del FMI es responsable del desastre alimentario, del comienzo del hambre generalizada en todo el planeta.
Esperaría también que los medios de comunicación todos, unidos en singular comunión, eliminasen de portadas e interiores toda aquella noticia que no fuese ésta. Que, apesadumbrados por su culpa, arrepentidos por haber ejercido de anestesistas interesados de la conciencia mundial, se aprestasen a dedicar todo el espacio disponible a esta noticia sin parangón. La madre de todas las noticias.
Comienza el fin del mundo.
lunes 28 de abril de 2008
La libertad de expresión, por un embudo
Anda la iglesia católica revuelta por lo que denomina una persecución contra su libertad de expresión contra la homosexualidad, que avanza imparable. Tal y como suele hacerlo esta congregación mundial, empezando por su jerarquía y continuando por sus más humildes propagandistas, todos repiten machacona y eficazmente la misma canción: "se está desarrollando una dictadura de la educación pro-homosexual, que impide que expresemos nuestra opinión quienes no creemos que eso sea correcto".
jueves 24 de abril de 2008
24 de abril
Tal que un día como hoy, 24 de abril, dio comienzo en Portugal la Revolución de los Claveles. Para los anales queda la fecha de mañana, 25, como el aniversario de la última revolución militar progresista del siglo veinte, pero la verdad es que la sublevación de los jóvenes militares portugueses contra la longeva dictadura salazarista tuvo su primer movimiento aproximadamente a las diez de la noche del 24 de abril de 1974. Tan sólo un par de horas y media después sonó en Radio Renaixença la archifamosa canción de Zeca Afonso que sirvió como contraseña para que los motores de los blindados se pusieran en marcha y varias columnas salieran de sus cuarteles para tomar los centros neurálgicos del poder, desde las emisoras hasta las comisarías y centros de poder político.
Contaba yo dieciocho añitos en aquel entonces y había participado ya en muy numerosas algaradas, sin llegar aún a decidirme por la militancia en ninguna de las fuerzas políticas que ya en distintos ambientes se expresaban con bastante soltura. Tan sólo tres años después me decanté por la Liga Comunista Revolucionaria, ligada a la IV Internacional (trostkistas, para que se aclaren quienes no vivieron la época y no llegaron a conocer la sopa de letras partidaria de entonces). Pero en ese momento no era más que otro de los manifestantes asiduos con dedicación casi completa a la protesta y candidato permanente a la somanta de palos de los grises o a cosas peores.
En ese contexto me llegó la noticia de que unos militares habían dado un golpe de Estado en el país vecino. Como uno había aprendido algunas apresuradas lecciones para aquel momento, entre las cuales se hallaba la del carácter generalizadamente reaccionario de las fuerzas armadas de cualquier sitio, pues uno enseguida coligió que el golpe de Estado tenía un corte fascista. No fui el único, pero a las pocas horas comenzamos todos a pensar que a santo de qué narices iba alguien a dar un golpe fascista contra un régimen fascista. Enseguida llegaron las noticias por los canales de confianza que quien más y quien menos tenia. Y eran noticias buenas, muy buenas.
Con casi la misma rapidez empezaron a circular imágenes de los soldados en las calles y plazas de Lisboa y de otras ciudades portuguesas, confraternizando con la gente. Y las fotos impactantes, alucinantes, increibles, de los claveles en las bocachas de los fusiles. Y a muchos se nos hicieron los dedos huéspedes y comenzamos a relamernos pensando en un futuro similar en nuestro país. Quizás fue uno de los principales elementos que desencadenó aquel éxtasis de la izquierda revolucionaria que nos hizo ver una revolución a la vuelta de la esquina donde otros fraguaban una democracia modélica made in Hollywood.
Un par de años después de aquellos 24 y 25 de abril, los más conspicuos y relevantes capitanes de la revolución portuguesa del 74 fueron apartados de las Fuerzas Armadas y en algunos casos, perseguidos por el aparato político y judicial implantado tras el reflujo revolucionario, con Mario Soares a la cabeza. Otelo Saraiva de Carvalho pasó por la cárcel y no hace tantos años fue "perdonado" sin haber podido acabar de humillarle en todos estos años, ya que no se humilla quien acepta un regalo pero no acepta las condiciones denigrantes del mismo. Al mismo tiempo que los militares revolucionarios entraban en las cárceles, como si se tratara de aquellos minués decimonónicos de alternancia gubernamental que interpretaban en nuestro país Castelar y Sagasta, iban saliendo los torturadores de la PIDES, la policía política salazarista.
Y nosotros y ellas (ya que el que esto suscribe es varón y mi solidaridad de género no me da para apuntarme a un "nosotras" un tanto montypythoniano) también pasamos en un par de años del brillo de los oropeles revolucionarios a la austera sequedad de la Constitución, transitando sucesivamente por los pactos que desmantelaron no sólo un sistema productivo completo (obsoleto desde el punto de vista capitalista, desde luego), sino también, y sobre todo, un modelo de relaciones laborales; por los golpes de Estado; por la primera victoria socialista y por la primera decepción ma non troppo desde el punto de vista izquierdoso; por la casi victoria en el referéndum sobre la OTAN; por la nausea de la corrupción; por la pesadilla aznariana y por el advenimiento de Zapatero.
No se extrañen, pues, tirios ni troyanos de la distancia con la que uno mira ciertas cosas, ciertos giros, ciertas mentiras y hasta ciertas verdades. Y no se extrañen de que la vista se le vuelva hacia atrás, siquiera sea para descansar los ojos de tanto hastío banal ante la política gualtrapa de los espejitos y los retales de tejido chillón repartidos cada cuatro años por los buhoneros de turno.
Salud, José Afonso, aunque estés muerto.
martes 22 de abril de 2008
Esperanza Aguirre echa cuentas
Escuchando la edición de esta noche de 59 segundos, en que reputados periodistas españoles han entrevistado a Esperanza Aguirre, me han llamado la atención dos extremos: la desazón con que los periodistas recibían la contumaz actitud de la presidenta de la Comunidad de Madrid, en el sentido de mantener que ella quería proponer un debate de ideas en el seno de su partido, y no una pelea de nombres; y la actitud de Esperanza Aguirre, impertérrita ante los embates de la oficialidad periodística.
Los directores o altos cargos de La Razón, El Mundo, Público, ABC y El Plural.com, junto al periodista Isaías Lafuente y la propia presentadora del programa, han bordeado el ridículo pretendiendo una vez tras otra y cayendo casi en la caricatura, que Aguirre dijera lo que ellos querían que dijera. No ha sido así. Casimiro García Abadillo ha encendido el cohete de la traca final al pedirle abiertamente a la política que le diera el titular del día siguiente: “Dígame qué titular debo poner: ¿Que no se presentará como alternativa a Mariano Rajoy en el próximo congreso del PP; que sí se presentará; o que quizás no en este momento, pero sí más adelante?” Y Esperanza contesta con la mayor de las tranquilidades y razones: “Ponga usted que yo pido un debate de ideas en mi partido”.
Y no es que los periodistas vean visiones, no. Es evidente que Esperanza Aguirre lleva ya casi dos meses mareando la perdiz y dejando ver aquí lo que oculta un poco más allá. No se engaña nadie, eso es real. Y, por otra parte, también en cierto algo que ella misma ha dicho en el programa de esta noche: “No se engañen: Ruiz Gallardón y yo discrepamos respecto a muchas cosas, pero estamos absolutamente de acuerdo en lo fundamental”.
Creo sinceramente que lo que la presidenta de la Comunidad de Madrid dice, es cierto: quiere un debate de ideas. Aunque, tal y como ella lo explica, no se trata de una puesta en cuestión de los principios rectores de ese magma que ella misma dibuja como “la casa de todos los que no son del PSOE”, haciendo referencia a liberales, democristianos, centristas y otras yerbas. Más bien se refiere a un debate sobre estrategia.
Porque ¿qué es lo que preocupa realmente a Aguirre? Pues lo ha dicho dos o tres veces con gran claridad: le preocupa que desde 1979, año de las primeras elecciones generales, hasta 2012, en que presumiblemente habrá nueva convocatoria, media la friolera de 23 años. Y que en esos 23 años, la derecha sólo habrá gobernado durante dos periodos, es decir ocho años.
Lo que se olvida de decir la presidenta autonómica es que los grandes partidos, que son partidos de líderes y no sólo de equipos, no pueden dirimir las cuestiones realmente relevantes para ellos (o sea las que afectan a su viabilidad electoral) sin vincular la defensa de las diferentes posiciones al propio liderazgo del partido. Dicho de otro modo: nadie propone debates realmente importantes si no tiene la posibilidad real de ganarlos y, por lo tanto, hacerse con el liderazgo del partido. El perdedor queda relegado, el vencedor se lo lleva todo.
Hay pocas excepciones a esto. Los militares uruguayos fueron una de ellas, con su sonoro referéndum realizado desde la férrea dictadura de sus fusiles, y perdido en medio del hazmerreir de la llamada comunidad internacional. Otra excepción es nuestro inexplicablemente victorioso Alberto Ruiz Gallardón, un especimen extraño de político que es capaz de ganar elección tras elección al mismo tiempo que se lanza ostensiblemente a la arena de la disputa por el control de su partido sin haber contado antes, ni siquiera de manera aproximada, los apoyos con que cuenta.
Es un lugar común en la izquierda ver a Alberto Ruiz Gallardón como el peor enemigo posible. Yo creo que Esperanza Aguirre es, con diferencia, un bicho (con perdón) mucho más peligroso.
miércoles 16 de abril de 2008
¿Y cómo es que mandan a sus hijos a visitar una central nuclear?
Dice, con razón, un miembro de la asociación que aglutina a los municipios con instalaciones nucleares, que los responsables de la de Ascó han quebrado el principio de confianza en los criterios de seguridad que deben primar en el comportamiento de las centrales, por encima de otros de cualquier índole.
Hay una indudable responsabilidad, y de muy altos vuelos, en estos responsables de la central de Ascó, no sólo por la emanación de vapor radioactivo (utilizo el término en plan coloquial, sin ánimo de ser preciso científicamente) de una de las tuberías del ingenio, sino, sobre todo, por haber ocultado la gravedad del hecho, algo que cada vez parece más evidente que hicieron.
Pero eso no debería ocultar la responsabilidad del personal docente de los colegios que enviaron a sus alumnos a visitar las centrales, e incluso de los padres que sin duda tuvieron que aprobar esa visita de sus hijos. Hay que ser inconscientemente cerril para desoír los miles de avisos que bajo diferentes formas y desde distintas procedencias han venido dándose desde hace décadas, acerca de la peligrosidad de las centrales nucleares. Hay que ser muy brutos para creer en la simple buena fe de quienes de manera tan obvia NO tienen entre sus preocupaciones más importantes evitar que la población cercana a una central nuclear quede contaminada por radiaciones de la misma.
Los responsables de las centrales nucleares, más allá de los protocolos de actuación (que no son más que simples declaraciones de buena voluntad), tienen como objetivo que las centrales sean rentables. Es la palabra clave en una sociedad capitalista y a su imperio no se sustrae ninguna actividad. Lo máximo que se puede conseguir es mitigar la virulencia de su mandato y lograr, mediante una adecuada acción de vigilancia y control gubernamental y social, que la rentabilidad no se imponga por encima de la seguridad, la salud y tantas otras cosas.
¿Cómo es, pues, que mandan a sus hijos a visitar una central nuclear?
martes 15 de abril de 2008
Mande firmes
Todo el mundo parece coincidir en que la imagen de Carme Chacón embarazada dirigiéndose a un contingente militar y diciendo al oficial que estaba a su frente: "Capitán, mande firmes", es un símbolo potentisimo de la modernidad y de la mayoría de edad de la democracia española.
Siempre he pensado que el refrán que dice "dime de qué presumes y te diré de qué careces" es muy acertado en gran número de ocasiones, y en particular lo pienso de aquéllas (que han sido y son multitud) en que diferentes personas han hecho el panegírico de la democracia española. Por eso estas opiniones lo que me hacen pensar es que quienes las emiten más bien no acaban de tenerlas todas consigo y por eso buscan desesperadamente símbolos y señales donde sea para apuntalar la democracia. Y sólo se apuntala aquello que uno teme ver caer.
No seré yo quien diga que el hecho de que, no ya la ministra de Defensa, sino la mayoría del actual Gobierno, esté formado por mujeres, no es un adelanto respecto a la época en que al sexo femenino le estaba prácticamente vedada la política. Pero también tendré en cuenta que desde esa época hasta ayer han pasado varias cosas en el mundo, en lo que a posicionamiento de las mujeres se refiere. Hubo, por ejemplo, una Margaret Thatcher que invalidó las en mi opinión estúpidas teorías acerca de la bondad y pacifismo innato de una mujer al frente de un gobierno, frente a la belicosidad masculina.
No creo que la política de defensa vaya a cambiar por el hecho de que sea una mujer quien esté al frente del ministerio correspondiente. Si la política que se elabore al respecto es buena, lo será con o sin mujeres; y si es mala, igual.
De momento, la famosa frase repetida más arriba y los gritos de protocolo al finalizar la revista militar no dicen nada distinto de lo que los ministros masculinos anteriores dieron y djeron. ¿De verdad les suena a ustedes muy progre eso de "¡mande firmes!"?


