El opio cuesta dinero

Es tan típico que cuesta creer que sea cierto lo de cobrar a quienes vayan a ver próximamente el espectáculo de Ratzinger oficiando misas y dirigiendo vigilias y otros ritos atávicos en diferentes puntos de Gran Bretaña. 30 eurazos por asistir a la actuación principal en Birmingham, que bajan hasta los 24 si se aviene uno a viajar a Glasgow para ver al Gran Hermano en una actuación secundaria pero no carente de interés (?), dada la intervención de Susan Boyle en la gira. Los más pobretones tendrán que conformarse con una vigilia (que no sé exactamente qué es, pero que supongo que incluye no dormir y rezar mucho, menudo planazo) en Londres, eso sí, en pleno Hyde Park.

Los huesos de Marx temblarán de indignación viendo a este nuevo artista del asfalto ocupando un espacio emblemático, como el parque londinense, en el que tantos mitineros audaces y espontáneos lo hicieron famoso en sus tiempos, hará un siglo, propagando a los cuatro vientos una verdad mucho más certera que la tanda de mitos y leyendas que Ratzinger endilga a diestro y siniestro, a saber: que la religión es el opio del pueblo. Y el opio, es bien sabido, se paga caro.

Habla tambien de ello don Rafa en Kabila

Comentarios

Mayoyo ha dicho que…
Esta es la única forma de financiarse que debería tener la secta. Con los dineros de los captados, y que dejen de robarme a mi.
SPOOK ha dicho que…
” que la religión es el opio del pueblo” no es la idea más original ni más brillante de Karl Marx.
Los mitos y leyendas, lo mágico (la religión) es un componente que siempre ha acompañado al pensamiento humano, el sentimiento religioso es humano, MUY humano.
Es posible que algún día (no creo que ni usted ni yo lo veamos) la humanidad disponga de una explicación racional universal, pero mientras tanto el pensamiento mágico (religioso) sirve para entender y aceptar que la razón no es suficiente para explicar, ordenar y organizar la sociedad.
Desestimar los componentes no racionales del hombre, proponer como único y/o último argumento la deficiente e incompleta comprensión racional del hombre y la sociedad ha conducido a los excesos y aberraciones de los que el siglo XX tiene una numerosa lista y que no es necesario recordar.
Las “explicaciones” mágicas nos recuerdan que la razón aún no tiene argumentos racionales para comprender el universo, la vida, la conciencia, la sociedad. Nos enseña que la razón no es (no debe ser) el único ni definitivo argumento.

Otra cosa es la administración del sentimiento religioso. Ahí si estamos de acuerdo. Organizaciones (sectas) que utilizan el sentimiento transcendente (relioso/mágico) del hombre como medio para someter a sus personales intereses la vida y hacienda (y la mente)de los adeptos.

¡Ah¡ y voto la moción de Mayoyo

un cordial saludo

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