Apuntes para un sainete

- ¡¡COBARDES, CANALLAS, SINVERGÜENZAS...!!
- Pero hombre, don Antonio, no se desgañite usted. ¿Qué le pasa ahora, alma de cántaro...?
-¡Qué me ha de pasar, señor Alter! ¿No ve usted cómo les ha faltado tiempo para plegarse servilmente a los deseos de Israel y de Estados Unidos, para anular lo de la Justicia Universal? ¡¡Para una cosa que me parecía a mí muy bien y muy bonito...!!
- Ya veo, con esas estamos...
- Pues sí, es que me parece una canallada. Ahora ya no podremos darnos la gozada de ver a los asesinos y genocidas de todo el mundo pasando por las salas de los tribunales españoles para recordar sus crímenes a la Humanidad y para enjuiciarles a ellos.
- La verdad es que es bastante lamentable, sí...
- ¡Hombre, claro que lo es...!
- Pero digo yo, don Antonio, ¿de verdad cree usted que se pierde tanto?
- ¡Pues no ha de perderse...! ¡Se pierde todo! ¿Está usted tonto, o qué?
- Sin faltar, don Antonio, sin faltar, que yo no le he faltado a usted.
- Pues es que me saca usted de quicio con tanta santurria y circunspección.
- Sosiéguese, que le dará el torozón. Mire, yo lo digo porque, a fin de cuentas, hasta la fecha no se había juzgado a nadie por crímenes contra la Humanidad aquí en España.
- ¿Cómo que no? ¿Y aquel oficial de marina argentino que había sido un torturador?
- Bueno, pues a ese sí que lo trajeron, pero al final, na de na...
- Pues ya me vale con que le hayan traido y le hayan hecho pasar por un tribunal y le hayan condenado. Y a las Madres y a las Abuelas de la Plaza de Mayo también les valió de mucho.
- Eso sí...
- Pues claro. Que no es sólo que vayan a traer al Bush y le vayan a juzgar y a meter en la trena aquí, en Alcalá Meco. También vale poner por escrito que están "wanted", como los forajidos en las pelis del Oeste.
- Visto así...
- ¿Lo ve usted, hombre, lo ve usted?
- No si, desde luego, a mí no es que me guste ni un pelo...
- Ni a usted ni a nadie que sea persona de bien.
- La verdad es que un poco canalla sí que es...
- Mucho.
- Y un pelín cobarde, también...
- Cantidad.
- ...
- ...
- ¡Hay que joderse con los socialistas!
- ¡Y si fuera esto sólo...!
- ¡Dónde quedaron aquellos Pablo Iglesias y Largo Caballero...!
- Quite, quite, que no quedan ni los rabos de ellos.
-...
-...
- ¡Qué canallas...!
- ¿No se lo decía yo, hombre?
- ¡¡Y unos cobardes, dejarse mangonear de esa manera...!!
- Ya le digo...
- ¿Y dónde queda ahora la independencia nacional y la madre que los parió?
- A la altura del betún.
- ¿Sabe lo que le digo, don Antonio?
- Usted dirá, don Alter.
- Que nos vamos ahora mismo a la calle, a gritar...
- ¿A gritar?
- A gritar, y bien alto.
-¿ Lo de que son unos canallas?
- Y lo de unos sivergüenzas.
- ¿Y cobardes también?
- Cobardes también.
- ¡Si es que usted cuando se pone, don Alter...!

Comentarios

RGAlmazán ha dicho que…
Como se pone usted "por cualquier cosa" D. Antonio. ¡Hay que joderse!

Salud y República
SPOOK ha dicho que…
Es evidente, evidente para todos.
La justicia, cualquier justicia de cualquier lugar, ha de condenar los crimenes contra la humanidad, y el genocidio es un crimen contra la humanidad.
Recordemos:
Naciones Unidas aprobaron la Convención para la prevención y la sanción del delito de genocidio. Esta Convención establece que el "genocidio" es un crimen internacional que las naciones firmantes deben "evitar y sancionar". Define el genocidio como:
Se entiende por genocidio cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal:
(a) Matanza de los integrantes del grupo;
(b) Lesión grave a la integridad física o mental de los integrantes del grupo;
(c) Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial
.

La justicia, cualquier justicia de cualquier lugar, tiene obligación ineludible de condenar en sentencia pública los crímenes contra la humanidad y si dispone de medios apropiados ejecutar la sentencia. Al eludir esta obligación la justicia pierde su propia identidad, no es justicia.
Y lo que es peor, si no hay justicia no hay democracia.
Reclamar justicia universal es reivindicar democracia universal.
Y el conmutativo también es cierto: reivindicar democracia es (además) reclamar justicia.
En mi opinión es incluso mejor, la democracia hace imposible el genocidio.
Leía hoy (domingo) en El Pais:
”La diferencia radicaría en que la izquierda, en la medida en que espera mucho de la política, también tiene un mayor potencial de decepción. Por eso el vicio de la izquierda es la melancolía, mientras que el de la derecha es el cinismo.
(…) Por eso la izquierda sólo puede ganar si hay un clima en el que las ideas jueguen un papel importante y hay un alto nivel de exigencias que se dirijan a la política. Cuando estas cosas faltan, cuando no hay ideas en general y las aspiraciones de la ciudadanía en relación con la política son planas, la derecha es la preferida por los votantes.
La izquierda debería politizar, en el mejor sentido del término, frente a una derecha a la que no le interesa demasiado el tratamiento "político" de los temas. La derecha hoy exitosa en Europa es una derecha que promueve, indirecta o abiertamente, la despolitización y se mueve mejor con otros valores (eficacia, orden, flexibilidad, recurso al saber de los técnicos...). Lo que la izquierda debería hacer es luchar, a todos los niveles (frente al imperialismo del sistema financiero, contra los expertos que achican el espacio de lo que es democráticamente decidible, contra la frivolidad mediática...) para recuperar la centralidad de la política.


Pues eso…
se pregunta retóricamente D. Antonio donde está Pablo Iglesias…
Los “pablo-iglesias” de entonces y ahora están haciendo Poítica en “la calle”, los mauristas de entonces y de ahora están usando el partido (y el partidismo) para defender sus personales interess.
Creo que fué D. Antonio, ya hace un tiempo, que mantuvo un pequeño debate conmigo sobre ciertas empresas periodísticas de tendencia izquierdista culpando de su fracaso al boicot del capital. No fue el capital el responsable del éxito popular de Pablo Iglesias.
AF ha dicho que…
¡Ah, don Spook, pues me he perdido esa reflexión que cita usted. Me parce bastante desmenuzable y de interés. la buscaré para leerla entera (es que yo no compro ya los periódicos, me sale por un ojo de la cara y no me aporta tanto).

Me parece firmable lo que dice respecto al valor de la política bien entendida para unos y para otros. Yo llevo mucho tiempo abogando por lo que antes se llamaba "poner la política en el puesto de mando". Y entiendo por política no sólo el desarrollo y la aplicación teórica de las ideas, sino la aplicación práctica también. De ahí que en cien ocasiones (una arriba, una abajo) haya clamado por una vuelta a la movilización como recurso político. Porque creo que la movilización, en sí misma, pone de manifiesto el elemento político.

De lo que no me acuerdo muy bien, pero seguro que tiene usted razón, es de esa poémica sobre medios de comunicación de izquierda y su estrangulamiento a manos del capital. Salvo que se refiera al diario Liberación, en cuyo caso me queda claro que las cosas en política no son casi nunca producto de una única causa, por loq ue seguro que aquéllo no fue causado sólo por el estrangulamiento del sistema... aunque desde luego, creo que fue causa principal.

Un saludo.
SPOOK ha dicho que…
La cita es de un artículo de Daniel Innerarity publicado hoy en El Pais.
Desde esta dirección web la puede leer gratis.
>”http://www.elpais.com/articulo/opinion/Ideas/izquierda/elpepuopi/20090628elpepiopi_4/Tes” <

Es usted teórico en exceso. La política no es teoría, es (y solo es) práctica. La teoría es filosofía, necesaria para investigar, descubrir, argumentar, elegir entre varias hipótesis posibles. Todo eso es filosofía, la Política es la aplicación a la realidad social de esas teorías. El trabajo teórico es previo y necesario pero no es trabajo político.
Es igual que la ingeniería, la medicina, o la economía: mediante el estudio teórico previo se pueden diseñar puentes, vacunas o modelos de financiación pero … si al final no hay un puente real, no hay una vacuna efectiva o no hay inversión empresarial los sujetos no deben llamarse ingeniero, ni médico ni economista, son embaucadores trileros.

Recuerda bién, no fue propiamente una polémica sobre los medios de comunicación, fue un comentario con ocasión de la salida de Público.

Un cordial saludo
Nota: antes me trataba de señor y ahora de don. Ambos tratamientos son propios de personas físicas (como D. Antonio Flórez) pero en mi opinión su aplicación es inapropiada a “entes” virtuales del ciberespacio como Spook (de cualquier modo es su blog, sírvase a su gusto).

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