Filosofía gastronómica

Acabo de encontrar, por recomendación de un buen amigo, esta maravilla de filosofía gastronómica. Es importante encontrar cosas con las que se identifica uno, pero si, además, están relacionadas con el estómago, miel sobre hojuelas. O jamón sobre pan con tomate.

Comentarios

Freia ha dicho que…
Hola Antonio:
No comparto del todo la filosofía gastronómica del autor del enlace que nos pones, pero sí estoy de acuerdo en lo que respecta a Edelweis. No estoy de acuerdo porque creo que hay momentos para el plato generoso y rebosante, pero también para las reducciones y los platos grandes con comida pequeña (entre otras cosas porque de estos últimos muchas veces te ponen 8 ó 10). No sé por qué la gente se empeña en ponernos en la disyuntiva de una u otra. No hay cocina tradicional enfrentada a cocina moderna; sencillamente, hay cocina buena y cocina mala, sea del tipo que sea y haya bebido en las fuentes que haya bebido.
Con relación a Edelweis, te diré que como mi padre era buen germanófilo, las comidas familiares se celebraban siempre allí; a las 13:30, para no tener que esperar luego turno en la sala, porque no había listas de espera. Con tres platos y dos entradas comíamos los 5, vaya que si comiamos y la cervez alemana por aquel entonces era estupenda. Los camareros mayores de ahora son los que entraban por aquel entonces jovencitos. Eso sí, tanto unos como otros han hecho gala siempre de una extraordinaria y proverbial mala leche. El codillo fabuloso, pero los wienerschnitzel, es decir, los escalopes vienesa, yo los recuerdo como memorables. Y buenos ahumados y buena sala alemana de pepinillos. ¡Ay, qué hambre y acabo de desayunar!
Un abrazote
AF ha dicho que…
Muy razonable su opinión, doña Freia, pero yo sigo estando con lo que apostilla don (o doña) Mimatutripa.

Un saludo.

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