Más allá de Segolène y Sarkozy

Segolène Royal parece abocada a perder las elecciones generales francesas también en la segunda vuelta, después de haberlo hecho de manera bastante clara en la primera. Sin ánimo de hacer valoraciones que no me corresponden, sí quiero decir que me parece bastante normal: ha hecho una propuesta más de derechas cuanto más avanzaba la campaña y ha terminado ofreciendo un perfil tan difícil de diferenciar del auténticamente derechista Sarkozy, que mucha gente dubitativa pero conservadora ha despejado sus dudas ("si soy de derechas, mejor votar al más consecuentemente de derechas"), y mucha gente dubitativa pero progresista ha sentido que sus dudas crecían en vez de disminuir. Sus declaraciones de la primera hora tras conocerse los resultados de esta primera vuelta no parecen alejarse de ese camino.

Sé que en el seno de ese magma que formamos entre mucha gente aquí, en España, y que hemos dado en llamar "progresismo" porque no tenemos ningún otro nombre mejor que usar, Segolène Royal era a quien había que defender y a quien había que desear la victoria. La razón era ingenua pero muy clara: Royal era el caballero blanco que se enfrentaba al inmundo dragón. Pues bien, resulta que no es tan blanco y, desde luego, no es un caballero. Como mínimo, creo que hay que decir que apoyar a la candidata del Partido Socialista Francés es algo que se puede hacer sólo con reservas, las lógicamente derivadas de sus sospechosas propuestas de fomento de la militarización (su propuesta de hacer ingresar en el Ejército a los jóvenes delincuentes) y más enfrentado al problema de la inmigración con clichés y esquemas propios de la derecha más rancia, y no de la izquierda más progresista.

Pero no todo lo importante de esta primera vuelta de las elecciones francesas tiene que ver con los socialistas. No demasiado sorprendentemente para quienes han tenido la curiosidad de seguir los resultados de las candidaturas francesas en otras elecciones, más allá de las cuatro más votadas, la LCR (Liga Comunista Revolucionaria, de origen trostkista y la más notable heredera francesa de Mayo del 68) ha obtenido nada menos que 1,5 millones de votos, en torno a un 4'2% del total, pasando a ser, como lo denomina el diario Le Monde, "el más grande de los pequeños". Son casi 600.000 votos más que los que obtuvo en las anteriores generales (2002).

Practicamente desaparecido el Partido Comunista Francés y rota la izquierda a la izquierda del PSF en demasiados pedacitos, la LCR ha demostrado ser la opción más sólida con diferencia. Sólida no tanto por la cantidad de votos, muy importante, sino por la forma en que se han logrado, sin perder la cabeza en los enredados debates electorales entre candidatos "alternativos" como los antiglobalización José Bové y Gérard Schivardi, la "verde" Dominique Voynet o la sempiterna candidata Arlette Laguillier (también trostkista, pero de otra familia, Lutte Ouvrière). Es significativo que si se suma el voto obtenido por todas estas candidaturas se habría alcanzado aproximadamente un 8'5% de votos, casi tantos como el Frente Nacional de Le Pen, que sigue siendo la cuarta fuerza política, pero en franco declive.

Que el candidato de la LCR, Olivier Besancenot, el más cualificado de todos los "pequeños", haya avanzado lo que se entiende como un llamamiento crítico a votar a Royal en la segunda vuelta (él lo expresa diciendo que más que llamar a votar a favor de la candidata socialista, va a llamar a votar en contra de Sarkozy) es una muestra de madurez, creo yo, algo que no sé si todos los de la "pequeña izquierda" harán también.

ACLARACIÓN
Los dos primeros enlaces de esta entrada conducían a sendos artículos publicados en la madrugada de hoy, lunes, por el diario conservador francés Le Figaro. Fue el único medio en que a esa hora pude encontrar algún sondeo que se refiriese a la segunda vuelta de las elecciones francesas, así como también el que recogía declaraciones de Segolène Royal que me parecieron más significativas. Sin embargo, compruebo ahora que los enlaces colocados no remiten a esos artículos sino a otros. Lamento no poder encontrar el enlace permanente a ellos y sólo puedo ofrecer de manera muy resumida las cifras que Le Figaro adelantaba ayer del sondeo relativo a resultados de la segunda vuelta: 54% para Sarkozy, 46% para Royal.

Comentarios

J. G Centeno ha dicho que…
Efectivamente, Antonio la 2ª vuelta se va dirimir entre un candidato clásico de la derecha conservadora y una candidata con no sabemos exactamente que ideología, ni siquiera el PS en su totalidad la apoya. Segolène Royal ha hecho, por igual, guiños a izquierda y derecha, con unos vagos guiños a "lo Zapatero", cambiando sonrisa por talante, combinados con banderas tricolores e himno nacional a todo trapo. El discurso de Sarkozy está más estructurado, es el clásico de la derecha autoritaria, de hecho ha despedazadp a Le Pen, y parte como claro favorito. La izquierda ha tenido un resultado esperado destacando, efectivamente, el millón y medio de votos de Olivier Besancenot y la LCR (aquí hay un pelín de envidia Antonio, que se nota). El PCF en su línea, no levanta cabeza desde el mayo del 68, y su línea de indefinición le lleva a tener despistados a sus electores e incluso a sus militantes, (aquí no me queda más remedio que sentir tristeza). Supongo que la izquierda votará mayoritariamente por Royal en la 2ª vuelta, pero a la "candidata de la sonrisa" no le va a bastar, el voto centrista y el de Le Pen se irá mayoritariamente a "Sarko". Y es que los franceses, y les conozco un poco, se han ido haciendo paulatinamente conservadores, y en el fondo añoran al general De Gaulle. Tiene Sarko a su favor que es bajito, como yo y uno de los mitos de mi infancia, el general Bonaparte, el Emperador.
¡Liberté, Egalité, Fraternité!

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