Lo que puede haber delante, y no detrás, de las propuestas de Otegi

Acabo de escuchar la entrevista que Antoni Bassas ha hecho esta mañana en Catalunya Radio a Arnaldo Otegi. He de decir que en ninguna parte de la misma el dirigente abertzale ha condenado la violencia de ETA, ni siquiera la práctica de la lucha armada por parte de la organización terrorista. En ese sentido, el titular que me ha parecido ver en el telediario de la noche de Lorenzo Milá en La Primera, peca de inexacto e incluso diría que de algo más que eso, porque inducía a entender que Otegi sí había condenado la violencia.

Otegi ha dicho otras cosas en esa entrevista. Cosas muy interesantes. Ha venido a decir, por ejemplo, que la opción de ETA por la lucha armada para caminar hacia la independencia es un error, y que, en cualquier caso, es la opción de ETA, pero no la de Batasuna. Ha vuelto a decir (ya lo había dicho anteriormente) que Batasuna contempla solamente la vía pacífica y democrática hacia la consecución de su ideal independentista.

Aunque, eso sí, no ha condenado explícitamente la violencia y la lucha armada de ETA.

Ha reconocido que en Batasuna probablemente hay opiniones para todos los gustos respecto a esa cuestión de la lucha armada (léase la violencia). Ha hecho hincapié en que Batasuna ya hizo un emplazamiento a ETA inmediatamente después del atentado de Barajas, el pasado mes de enero, para que "volviese a las posiciones de antes de ese atentado" (en palabras del propio Otegi, en referencia a la situación de alto el fuego permanente con vistas a un inicio de diálogo con el Gobierno), y ha resaltado algo que, efectivamente, se nos está escapando a casi todos: que desde ese atentado, ETA no ha vuelto a moverse.

Ahora bien, Otegi no ha condenado la violencia ni la lucha armada de ETA.

Lo que sí ha hecho es defender por activa y por pasiva la inequívoca voluntad de su formación política de participar en un proceso exclusivamente democrático para defender sus ideas. Ha pedido explícitamente que se permita la creación de ese marco democrático, cosa que en su opinión no existe porque, dice, ni siquiera pueden concurrir a las elecciones. Y no pueden hacerlo porque el Gobierno -el ministro de Justicia dixit- les plantea una exigencia previa que ni siquiera figura entre las de la actual Ley de Partidos, cual es la condena explícita de la violencia de ETA.

Porque -no sé si lo había mencionado- Otegi no ha condenado la violencia ni la lucha armada de ETA.

A cambio, ha insistido en que Batasuna desea concurrir a las próximas elecciones municipales por encima de todas las cosas, y ha recordado que la ilegalización de su organización política se produjo apoyándose en una veintena de supuestos hechos que certificaban su apoyo a una organización terrorista, siendo así que ninguno de los veinte supuestos ha derivado en consecuencias penales. Y si eso es cierto (acude, ¡oh, añorado Sun Tzu! en mi ayuda), creo que tiene razón en pedir la inmediata legalización de la formación.

Y, sin embargo, no ha condenado la violencia ni la lucha armada de ETA.

Claro, que ha hecho una reflexión muy interesante, basada en un punto de partida polémico: la Transición democrática española no estará completa hasta que no se hayan resuelto los problemas nacionales existentes en el Estado español. De hecho, ha llegado a decir que la propuesta política que recientemente lanzó su organización (al respecto de la cual ha resaltado los nutridos juicios habidos en el sentido de considerarla "constitucional", "pragmática" y "positiva") plantea una forma de dar solución al conflicto que el Estado tiene en Euskadi, con lo cual sí podría darse por terminada esa Transición.

Yo he mantenido hasta ahora que, efectivamente, Batasuna debía condenar la violencia terrorista porque existe un marco democrático suficientemente válido para hacer pasar por él la solución al conflicto vasco. Pero esto ha tenido siempre para mí el sentido de que esa condena supusiese la efectiva desvinculación de Batasuna respecto a ETA y su apuesta (la de Batasuna) por la vía pacífica y de uso esclusivo de las instituciones y vías democráticas. Pues bien, creo que con las declaraciones de hoy, Otegi ha cumplido una parte muy importante de eso que creo que debe estar en el trasfondo de la petición de condena de la violencia etarra.

Es cierto que la otra parte -la desvinculación efectiva- es mucho más complicada. El entramado de relaciones que ETA ha desarrollado a lo largo de cinco décadas con diferentes sectores sociales y políticos de Euskadi no puede deshacerse en unos meses. Y, sobre todo, no puede deshacerse en poco tiempo cuando es inevitable, para conseguirlo, convencer en buena ley a parte de quienes han puesto en pie ese entramado, para que sean ellos mismos quienes se "apeen del burro".

Sólo si el sector que apuesta más decididamente por la vía democrática y pacífica encuentra oídos atentos en el Gobierno español (el que sea en cada momento), podrá ir imponiendo paulatinamente sus criterios a los otros sectores, desde aquellos que seguramente habrá que no se opongan resueltamente, pero que tampoco lo tengan claro, hasta los más obtusos defensores de la bomba y el pistolón.

Este es el sentido de mantener y renovar ese lema que circuló hace poco en muchos de los blogs progresistas, respecto a la búsqueda del diálogo para el final negociado de la violencia terrorista. Porque, aunque muchos sólo saben decir que hay que mirar lo que se esconde detrás de las propuestas de Batasuna (dando con ello a entender que se oculta un engaño), yo creo que, sin dejar de lado esa posibilidad, hay que apostar por mirar no lo que hay detrás de las propuestas, sino delante de ellas, en el futuro.

Sí en mi nombre.

Comentarios

Imperialista ha dicho que…
Don AF, se le debe de haber acabado el papel de fumar para cogérsela visto su comentario de hoy.

Condenar el terrorismo es como dejar de fumar, cuesta un poquito. Algunos tienen que recurrir a parches de nicotina, que trasladado al lenguaje euskalhérrico puede ser equivalente en ir a hacerle unas pajichuelas a De Juana en el hospital.

Que les dejen presentarse ya a las elecciones y dejen de dar la brasa.
Daniel Isaac ha dicho que…
Batasuna necesita una clara renovación interna.
Necesita, en mi opinión, dejar paso a otras caras más moderadas.
Hemos de tener en cuenta que hace tres meses era el mismo Otegi el que decía que: "O hablamos de Navarra o no acabará el conflicto".

Lo que está claro es qeu nadie de nosotros-demócratas- puede imponer ninguna lista o interlocutor.
Pero creo que en la psique de todos tenemos las idas de olla de Otegi y compañia.

Si continúan las posiciones tal y como están( ese trío de la Batasuna rancia, el PSOE rancio y el PP rancio), lo veo complicado, pero no por ello quiero que se deje de intentar, con Otegi dando estas señales, el diálogo como única salida.

Todo esto quedará en nada cuando el análisis de la situación pase por el tamiz de Zaplanas y Pepiños.
La cuestión de fondo perderá su forma y una vez descafeinada cada uno volverá con sus radicalidades...
Y vuelta a empezar...

A pesar de todo lo complicado que lo veo: en mi nombre también.
Alba y Alvaro ha dicho que…
Cualquier paso, por pequeño que sea, hacia la paz es un paso adelante. Pretender que todo se desarrolle perfectamente desde todos los puntos de vista es, además de utópico, egoista. Todo ira a mejor si todos queremos la paz, y no vencer.

Un saludo desde el agua
J. G Centeno ha dicho que…
Antonio,hay una cosa que no me ha quedado nada clara en esa entrevista. ¿Ha condenado Otegi la violencia de ETA, de una forma clara, explícita y contundente?
Si la respuesta hubiera sido sí, me habría acercado al mueble-bar, porque sin duda estaría recayendo en mi crónica enfermedad. Pero como intuyo que va a ser que no, tranquilo. Dudo mucho que nunca vaya a hacerlo, lo que si puede hacer, y a mi juicio ha comenzado a hacer es irse despegando de la via armada como medio para construir Euskalherria. ¿Que es necesaria gente nueva al frente de Batasuna? No lo tengo claro teniendo en cuenta la olla de grillos que, me imagino, debe ser el mundo "abertzale", la mesa actual de Batasuna, sabe el terreno que pisa y adonde quiere llegar, pero también es verdad que después del atentado de la T4 su autoridad ha quedado muy mermada. Lo que parece claro es que deberían poder presentarse a las elecciones

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