A tal señor, tal honor

Me entero de que don Ricardo se ve obligado a espaciar la frecuencia de actualización de su bitácora debido a no sé qué obras domésticas que afectan a la sala de redacción de A sueldo de Moscú. ¡Vaya excusa! Lo que ocurre es que la preocupación por ver cómo IU de la Comunidad de Madrid se ve privada de su más firme baluarte y candidato, don Gregorio Gordo, le turba más el sueño (no inviertan el orden de verbo y adverbio) y no le permite descansar como debiera.

En esa situación, es admisible esta pequeña deserción y somos partidarios (¡qué bárbaro, acabo de aceptar la responsabilidad de dar cobijo virtual a su bitácora, y ya me sale el plural mayestático!) de no pasarle factura al respecto. No se preocupe, don Ricardo, que aquí quedarán a buen recaudo su fama y su honra.

¡Espléndido, Royo-Villanova, espléndido!

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