La venda sobre un ojo

No voy a entrar a discutir si las tres organizaciones a las que el Supremo ha calificado de terroristas, lo son como tal o no. No las conozco lo suficiente y puedo aceptar que quizás lo sean. Pero una cosa es el carácter general y continuado de una organización, juzgado en función de sus planteamientos y de su práctica habitual, y otra muy distinta las acciones concretas por las que se juzgue a determinados individuos.

Y no me refiero a los 23 que ya estaban encausados de antes. Me refiero a las manifestaciones de protesta registradas ayer y hoy en distintos puntos de Euskadi. En ellas se han registrado actos violentos, pero la violencia no es sinónimo de terrorismo. La violencia se ejerce, muchas veces, por desesperación, por sentimiento de ser perseguido, porque se nos calienta la cabeza... Hay violencia en el fútbol (en las gradas y en el campo) y no se declara terrorismo. La hay en las puertas de las discotecas, y tampoco es terrorismo. Hay robos con mucha violencia que no son calificados de actos terroristas.

Particularmente, y no es un recurso demagógico, me resulta terriblemente violento el conjunto de la siguiente acción: un alcalde y su mano derecha en materia de urbanismo es detenido acusado de corrupción inmobiliaria; un juez les pone de fianza 100.000 euros a cada uno (¡¡¡una mierda en comparación con lo que pueden haber estado moviendo!!!); a continuación, ambos pagan la fianza (normal) y salen echando pestes y acusando al presidente del Gobierno, tendiendo una cortina de humo sobre sus actos a base de acusar a los demás de perseguirles por motivos políticos.

Puro trágala. Pura violencia. Pero no son terroristas. Y a los jueces no les parece raro.

Ahora estamos en la cuerda floja. El Supremo, como no podía ser menos estando compuesto por quienes está compuesto, ha votado mayoritariamente una resolución que facilita la ira del mundo abertzale, y éste, que es fácil de provocar y que no parece contar con demasiada gente que tenga la política en la cabeza, se ha lanzado una vez más a decir: "¡que a nosotros a burros no nos gana nadie!".

El PP mira atento, sin duda, a ver si hubiera suerte y a estas acciones violentas pudiera seguir una buena razzia policial entre las filas abertzales, y que así se reproduzca la espiral violenta. Sigue, sigue, no pares.

La Justicia, tal y como muchos humoristas gráficos la han dibujado, lleva una venda puesta, pero sólo sobre un ojo.

Comentarios

Brocco ha dicho que…
Está mal vista la violencia "desde abajo", pero no a la inversa, está claro.
Ivan M ha dicho que…
Lo que esta claro es que sin atentado no hubiese habido sentencia.
Ivan M ha dicho que…
Lo que esta claro es que sin atentado no hubiese habido sentencia. Es una medida para presionar a ETA, aunque no tengo claro si es una buena o una mala medida.
Anónimo ha dicho que…
Particularmente, y no es un recurso demagógico, me resulta terriblemente violento el conjunto de la siguiente acción: un alcalde y su mano derecha en materia de urbanismo es detenido acusado de corrupción inmobiliaria; un juez les pone de fianza 100.000 euros a cada uno (¡¡¡una mierda en comparación con lo que pueden haber estado moviendo!!!); a continuación, ambos pagan la fianza (normal) y salen echando pestes y acusando al presidente del Gobierno, tendiendo una cortina de humo sobre sus actos a base de acusar a los demás de perseguirles por motivos políticos.

Puro trágala. Pura violencia. Pero no son terroristas. Y a los jueces no les parece raro.


Pues no, eso no es violencia. ¿Que tú te sientes violento? Pues ve a un psiquiatra. La violencia es el último recurso del incompetente, como dijo Asimov, y deberías (deberíamos) tener cuidado, si te pones violento por hechos como el que relatas.
Daniel Isaac ha dicho que…
A esa gente de la borroka hay que detenerla por delitos de violencia callejera. Que paguen los containers y autobuses que queman los que los quemen( muchos de buenas familias)si asi se demuestra, ya que estoy harto de pagar lo que muchos idiotas hacen ( véase empresarios(fondo de garantúia salarial), políticos y delincuentes en general). Lo de terrorismo me sobra. No mezclemos que se amarga, que empobrecemos nuestro débil estado de derecho...
Santi Benítez (Sun_Tsu) ha dicho que…
Si me lo permites, sólo hacer una aclaración.

Existe una diferencia. Cuando una persona quema un contenedor realiza un acto delectivo de violencia callejera y destrucción de la propiedad pública. Hasta ahí estamos de acuerdo. Pero cuando esa persona, además, pertenece a una organización calificada de terrorista como Jarrai,ese mismo delito de violencia callejera y destrucción de la propiedad pública lleva aparejado el de asociación ilícita con el agravante de delinquir y pertenencia a banda armada.

Con esto lo que quiero decir es que si una persona quema un contenedor, ya sea de Jarrai o no, le será de aplicación el código penal en relación a su delito - violencia callejera y destrucción de la propiedad pública-, si además, el imputado por tales delitos, pertenece a Jarrai le será, además, de aplicación el código penal en cuanto a asociación ilícita con el agravante de delinquir y pertenencia a banda armada.

La ley no trata de diferente manera a unos u otros, sólo es aplicada en relación a los crímenes imputados. Ya digo, en el caso de los integrantes de Jarrai, si existe violencia callejera y destrucción de la propiedad pública, con el agravante de asociación ilícita para delinquir y pertenencia a banda armada.

Nada más.

La violencia ejercida en las gradas de un campo de football lleva aparejadas las penas que recoge el código penal, pero desde luego una pelea en una grada entre uno o varios fanáticos no constituye un delito de asoción ilícita, ni siquiera indebida, ni de pertenencia a banda armada. A no ser que se demuestre lo contrario, y no suele ser así. No estoy en contra de que el código penal recoja como asociaciones ilícitas a aquellas que usan el deporte para dar rienda suelta a símbolos nazis o a la violencia de forma reincidente. Evidentemente no es el caso de la "violencia" a las puertas de las discotecas, ni con los robos - aunque la mayoría de ellos, cuando existe violencia por enmedio, suele existir, además de la acusación por robo a mano armada y agresión, el de asociación ilícita para delinquir.

Todo esto lo digo desde un punto de vista legal. Entiendo que, bajo cierta perspectiva, la aplicación de la ley es algo difícil de entender. Pero la ley es la ley, y desde luego es ciega, no se levanta la venda, simplemente porque si lo hace resulta que hay tal cantidad de mecanismos de apelación a sentencias tan tremendo que sería imposible que esa "miradita" bajo la venda pasara inadvertido y se permitiera. Aunque siempre habrá quien diga que es posible... Yo tengo el Aranzadi y jamás he encontrado una sentencia injusta o sesgada que haya sido apelada y haya logrado pasar el filtro. Si alguien sí la ha encontrado, por favor, que me diga cual.

Un saludo.

Ôo-~
Anna ha dicho que…
¡Ya!, pero cuando la violencia se ceba sobre la sociedad para forzar un cambio político al margen de las urnas, a eso *sí que se le llama terrorismo*.

Al margen:
Yo creo que no debieran de reparar los daños causados por esos delincuentes: Cajeros quemados, mobiliario urbano inutilizado,, cabinas destrozadas, ...
Eso mentalizaría -día a día- a los propios y extraños que pasaran por el lugar y tomaran conciencia del "quien" y el "donde".

¡A otro perro con ese hueso!

P.D: No me arrepiento de haber *huido* a Guadalajara...
AF ha dicho que…
Sun-tsu:

En ningún momento pretendo criticar las sentencias judiciales desde el punto de vista técnico, porque no tengo formación para ello (aunque desde el punto de vista del sentido común ciudadano me parezca que tengo todo el criterio del mundo). Cualquier anotación que yo haga se referirá siempre al ámbito de la política (ámbito de lo opinable por cualquiera) y no al jurídico (ambito de lo opinable sólo desde una costosa formación técnica).

Y desde ese ámbito de la política es desde donde me reafirmo en lo dicho: la violencia callejera no es sinónimo de terrorismo y, sin embargo, las declaraciones de los políticos sobre la primera tienden a equipararla con el segundo.

Esta disquisición me parece importante porque tengo el convencimiento de que, desde distintos estamentos, lo que en la práctica se ha venido haciendo en Euskadi y en otros lugares (véanse los constantes intentos de incriminación de manifestantes antiglobalización) ha sido crear la sensación (más que la opinión, porque no se trata de algo razonado) de que expresar la ira mediante la violencia equivale a un riesgo de que te asimilen a un terrorista.

Está bien que cada cual sepa qué comete y qué no cuando realiza determinados actos.

Saludos cordiales
Santi Benítez (Sun_Tsu) ha dicho que…
Bien. Evidentemente es respetable hacer una interpretación de una sentencia judicial que no sea jurídica, ya digo, entiendo que, bajo cierta perspectiva, la aplicación de la ley, así como las sentencias que se derivan de dicha aplicación, es algo difícil de entender, pero no por eso son extrapolables en los supuestos que das.

Que Jarrai y Segui, entre otras, hayan sido declaradas organizaciones terroristas dentro del Estado por el organismo competente para ello, el Tribunal Supremo (TS) - cosa que puede ser recurrida ante el Tribunal Constitucional (TC)- significa que cualquier persona que realice cualquier acto delictivo en nombre de esas organizaciones terroristas le será de aplicación toda la norma jurídica aplicable a cualquier terrorista. El TS no hace extensión de dicha sentencia a ninguna otra organización, las antiglobalización que das de ejemplo. Eso sí, si alguien pertenenciente a cualquier organización antiglobalización quema contenedores cometerá un delito de violencia callejera y destrucción de propiedad pública, no así de pertenencia a banda armada - porque, que yo sepa, las organizaciones antiglobalización no son bandas armadas-, ni de asociación ilícita para delinquir.

Tanto desde el punto de vista político, como desde el punto de vista jurídico, la violencia callejera es un delito, que no tiene porque llevar acarreado el delito de pertenencia a banda armada ni de asociación ilícita para delinquir - caso de los disturbios de Alcorcón, por ejemplo-. Tampoco el delito de pertenencia a banda armada tiene porque llevar acarreado el delito de violencia callejera, aunque por definición si lleva aparejado el delito de asociación ilícita para delinquir - caso de una banda de ladrones, como las que se han desmantelado en Madrid y Barcelona-.

La expresión de la ira mediante la violencia es delito, independientemente del resto de delitos que pueda acompañar a dicha expresión de ira. Y eso no es una interpretación política, sino jurídica. Hacer uso de la violencia como expresión de la ira (¿...?), sea en el ámbito que sea, es punible. Y así debe ser. Esto es una democracia, y las expresiones de violencia no deben ser amparadas bajo ningún concepto.

Ôo-~
AF ha dicho que…
Santiago:

No pretendo entrar en un bucle, pero sí quiero hacerte una última puntualización: entiendo cuál es el ordenamiento constitucional y jurídico existente en el Estado español actualmente. Sobre la base de ese ordenamiento, las cosas son como son y no tengo duda de que son como tú dices.

Sin embargo, en este blog no pretendo poner en duda la realidad constitucional o jurídica y sus aplicaciones prácticas, sino la conveniencia o idoneidad de las mismas, en todo caso.

Sin pretender improvisar un tratado sobre la violencia, sí quiero apuntar un detalle: la violencia forma parte del ser humano y la progresiva culturización de éste ha ido produciendo un alejamiento de la violencia en sus diferentes manifestaciones (la física, la verbal, la que emana de las actitudes mudas...).

Pero ese alejamiento es impuesto, hasta el punto de que es preciso un entramado coercitivo (policía, jueces, cárceles...) para intentar neutralizar y/o reconducir las manifestaciones existentes de violencia. En el transcurso de esa acción coercitiva, los estados no suelen diferenciar entre la violencia con fines delictivos, de la que se orienta a la consecución de fines políticos.

Llegados a este punto, siempre ocurre que si uno mantiene (como haces tú) que la condena de la violencia debe ser un absoluto ético (o práctico), lo que está haciendo es condenar la posibilidad de producir determinados cambios políticos que, sin embargo, históricamente se han realizado para bien de la Humanidad (ésto, naturalmente, es opinable, lo mismo que la afirmación contraria).

Por mi parte, siempre he respondido de manera ambivalente ante la violencia, tanto ante la que se pueda producir realmente ante mis ojos, como a la hipotética que uno pueda defender o denostar. Por un lado, mi naturaleza no es violenta "en estado de reposo". Por otro, la injusticia (lo que cada cual juzga como injusticia, a partir de sus imperativos éticos) siempre ha provocado una rebeldía que con mucha frecuencia habría podido derivar (y, de hecho, ha derivado) en violencia. Violencia física.

Cuando miro, con la distancia de los años, aquellas situaciones violentas, no las condeno. Y no porque fuera yo el actor de las mismas, sino porque las veo justificadas.

¿Que me estoy refiriendo a una violencia con fines políticos en una situación de lucha contra una dictadura? Sí, así es. Pero yo no creo que la discusión en los términos que la estoy planteando, tenga que verse demasiado mediaizada por ese hecho.

Me encantaría conocer tu opinión, aunque no sé si el marco de los comentarios a un post es el lugar adecuado (por la extensión, me refiero).

Un saludo cordial.
Santi Benítez (Sun_Tsu) ha dicho que…
Entiendo a que te refieres.

Sin embargo, no puedo dejar de pensar que, desde un punto de vista ético, y teniendo en cuenta el sistema político en el que nos encontramos, somos una democracia, las expresiones de violencia, existiendo los mecanismos claros dentro del Estado de Derecho, que, recordémoslo, existe para defender y extender derechos y limitar responsabilidades del individuo, no tienen cabida ni deben ser, bajo ningún concepto, permitidos.

Me explico. Si una persona o colectivo cree que sus derechos son colculcados puede, y debe, acudir a ese Estado de Derecho para que esos derechos sean respetados. Si esa persona o colectivo lo que hace es dar rienda suelta a la violencia como reivindicación de dichos supuestos derechos lo único que hace es restar veracidad a dicha reivindicación y, por supuesto, una condena y persecusión legal en toda regla. Así debe ser. Quisiera aclarar que la violencia siempre es delictiva dentro de una democracia, ya sea con fines delictivos o no. Cosa de la que me congratulo e imagino que tod@s los demócratas también. Uno de los fines de la democracia como sistema político es que la reivindicación de cualquier punto de vista se haga a través de los causes claros que esta da, ya que ninguna reivindicación es ilegal dentro de una democracia, ni siquiera el fascismo o el comunismo.

También entiendo que te refieres a las revoluciones cuando dices "lo que está haciendo es condenar la posibilidad de producir determinados cambios políticos que, sin embargo, históricamente se han realizado para bien de la Humanidad (ésto, naturalmente, es opinable, lo mismo que la afirmación contraria)". Sin embargo, está claro que la democracia como sistema permite revoluciones, sean del tinte que sea, sin necesidad de violencia. Pondré el ejemplo de Bolivia y Venezuela - en mi opinión más en el caso de Venezuela que en el de Bolivia-. Y si esos ejemplos son ciertos, que a todas las luces lo son, el uso de la violencia como elemento de cambio social o revolucionario no sólo es innecesario, es que además desvirtua dichas aspiraciones sociales.

Antes me hablabas de las organizaciones antiglobalización. Las mayores, las más grandes, a raíz de lo ocurrido en Seattle en 1999, así como del comunicado del colectivo Black Block titulado "Propiedad Privada", que fue publicado como manifiesto a raíz de los disturbios que protagonizaron, fueron tajantes en cuanto al uso de la violencia como forma de reivindicación. Dijeron claramente que esto no era la imagen del movimiento antiglobalización y repudiaron la violencia como forma de reivindicación. Tanto fue así que el manifiesto al que me refiero fue retocado añadiendo el famoso "Diez mitos sobre el Black Block", en el que este grupo anarquista intentaba "excusar" dicha violencia echando la culpa a las provocaciones de la policía.

La violencia engendra violencia. La violencia no es, ni será nunca, una forma de reivindicación de absolutamente nada. Y dentro de una democracia, de nuestra democracia, menos.

P.D.
Es posible que este no sea el sitio más adecuado para este tipo de discusión. Si te parece bien abre un hilo en la lista de correo y con gusto hablaré contigo sobre el tema de forma más extensiva.

Ôo-~
Santi Benítez (Sun_Tsu) ha dicho que…
Quiero matizar lo que he dicho anteriormente en este párrafo:

"La violencia no es, ni será nunca, una forma de reivindicación de absolutamente nada (...)"

La matización es la siguiente:

En caso de que no exista democracia, y por lo tanto la soberanía no recida en el pueblo, ese pueblo tiene todo el derecho a usar cualquier arma a su alcance, tanto política como militar, a fin de que dicha soberanía le sea devuelta. Es decir, sino existen mecanismo a fin de que la expresión política del pueblo sea convertida en realidad social, caso de una dictadura, este tiene derecho a ejercer cualquier tipo de medida que esté a su alcance para que su soberanía sea reconocida. Cualquiera, ya sea pacífica o violenta.

Pero es un supuesto que no se cumple dentro de una democracia, que quede claro.

Ôo-~

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