Los inacabables escándalos del Yak 42

Y si sospechoso resulta el general Navarro, ¿qué podremos decir del coro de dirigentes del PP que se han apresurado a repetir la cantinela del militar como si fuera de obligada creencia? Que Esperanza Aguirre diga que no hay que pedir responsabilidades penales para quien actuó por un impulso generoso y caritativo de acortar el sufrimiento de terceras personas, es un escarnio hacia Luis Montes, hacia el equipo de médicos que trabajó con éste durante años y hacia todas las familias a las que esos médicos ayudaron y que fueron tildadas poco menos que de parricidas por la presidenta de la Comunidad de Madrid, directamente o a través de sus consejeros.
Y ya de paso, sería bueno recordar que en el caso de los muertos del Yak 42 el escándalo de las falsas identificaciones de cadáveres tapó otro escándalo, en mi opinión mayor aún, como fue el del absoluto desprecio por las vidas de esos militares a los que Trillo y Aznar en aquella época decían amar tanto. Un desprecio materializado en la contratación, para transportarlos, de un avión en evidente pésimo estado y que no reunía las necesarias garantías para volar. Un ahorro que no me extrañaría hubiese acabado en el bolsillo de algún dirigente político del momento.
Comentarios
http://www.terceraopinion.net/2009/04/05/quien-es-quien/
Un saludo.