Solidaridad con don Ricardo

¿Pero realmente lo han hecho? ¿Su triunfo es irreversible? No, si don Ricardo encuentra hombros en los que llorar y brazos en los que apoyarse. No, si al mirar a su alrededor puede notar una marea de solidaridad que recorra esta Europa sanitariamente correcta que nos asola.
Desde aquí quiero invitar a cuantos y cuantas llevan algunos años ya disfrutando de las deliciosas y sugerentes aventuras gastronómicas de este prohombre, para que hagan valer esa solidaridad, para que presten su brazo y cuantos otros apéndices corporales (sin pasarse) estimen oportuno, en pro de don Ricardo. Hago un llamamiento a enviarle fotos de comida de la que a ustedes y a él y a mí nos gustan realmente, de cada platazo que se vayan ustedes a comer y que, al relamerse de sólo mirarlo, les haga acordarse de la humanidad doliente. Yo comienzo por este humilde jamón con tan buena pinta.
¡Rebélense contra las ensaladas floreadas, inviertan en grasa, rompan el agobiante cerco de los dietistas!
¡¡SOLIDARIDAD CON DON RICARDO, YA!!
Comentarios
Sólo así prodrá comer de todo sin preocuparse.