Este individuo es un jugador de baloncesto (bastante bueno, pero su calidad importa una mierda), llamado Darko Milicic, que forma parte de la selección de su país, Serbia. Su ira proviene del hecho de haber perdido contra Grecia un partido que ha sacado a su equipo del Campeonato Europeo de Baloncesto. Hace años, Serbia era Yugoslavia y Yugoslavia era un país acostumbrado a ganar todo lo que se ponía por delante en el mundo del baloncesto de alto nivel, siempre que no se jugase en Estados Unidos. La razón era, en parte, la calidad de sus jugadores y, en otra parte decisiva en muchas ocasiones, que la Federación Internacional de Baloncesto estaba dominada por dirigentes serbios que amañaban descaradamente los partidos y a los árbitros, favoreciendo a "su" selección.
Desde hace tiempo, eso ya no es así, Serbia no controla la Federación. Tampoco controla los territorios que antes formaban Yugoslavia. A la vista de lo que ocurrió en la guerra de los Balcanes, en los 90, hay que decir que esto es así afortunadamente. Porque estoy convencido de que, viendo y oyendo a este especimen escasamente humano, Milicic habría sido uno de esos salvajes violadores y torturadores.
Pero ya no es así. Jódete, Milicic.
Comentarios
Qué hijo de puta.
En cuanto a Serbia no es sólo el tema de la influencia, bastante cierto, es que tras la división de Yugoslavia las selecciones que han quedado simplemente se han vuelto mediocres, además de que la mentalidad de su baloncesto es muy individualista.
Esto es lo que pasa por idolatrar tanto a gente que no lo merece.
Que gran campanya haria Serbia para entrar en la UE con este tio, pais de gangsters, violadores y majaderos.
Ahi les den.
Yo tambien le negaria seguir jugando.
Un abrazo,